
Entrevista a la Secretaria General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, compañera Mónica Quilodrán.
El Rebelde: Compañera Mónica, en el plano latinoamericano han ocurrido hechos muy relevantes. Honduras sufrió un golpe de Estado y el presidente constitucional, Manuel Zelaya, intentó volver el día domingo a su país. ¿Qué consecuencias e implicancias traen estos hechos para América y en especial para los países del ALBA?
M.Q.: La situación que se generó en Honduras es grave. Un golpe de Estado con la participación de los partidos políticos tradicionales incluídos la Democracia Cristiana y la Social Democracia. A ellos se suma el poder Judicial, el parlamento y la iglesia católica. Es aún más grave porque la intransigencia de la dominación oligárquica apoyada por las FFAA, ha entrado en colusión con quienes supuestamente abogan por la democracia, haciendo un cocktail perfecto para inaugurar una seguidilla de golpes de estados en los países donde se están dando procesos de democratización reales, en que los pueblos están participando activamente como actores fundamentales de dicha democratización, donde se han aprobado nuevas Constituciones con participación real expresada tanto en la discusión como en el voto mayoritario, países donde se ha invertido la marcha neoliberal. El hecho de que estemos al borde de esta situación, se produce sólo porque las oligarquías mantenidas por el imperialismo estadounidense, creen que se perjudican sus intereses económicos y políticos que se habían atribuido unilateralmente por el peso de controlar las FFAA. Lo que recuerda para nosotros los chilenos la estrategia del golpe de estado en Honduras, pues este constituye el mismo componente ideológico que derroca a Allende, con la única diferencia de que en Chile las FFAA no estuvieron dispuestas a traspasar el gobierno a Frei Montalva, quien era en ese entonces el presidente del Senado.
El objetivo que con seguridad está
detrás del golpe en Honduras es el ALBA, que al constituirse como un
acuerdo económico alternativo genera un mercado con un despliegue productivo,
comercial y financiero con dimensiones muy interesantes y que puede ser la
verdadera alternativa de independencia Latinoamericana, del que por cierto
el impulsor decisivo es el Presidente Chávez de Venezuela, dada la
importancia energética de este país tiene en el mundo. De hecho,
el reciente golpe de estado en Honduras, es acompañado de un hostigamiento
no menor a Venezuela, a su gobierno y a su pueblo. El traslado de la base
militar estadounidense desde Ecuador a Colombia es una fuente de conflicto
hacia Venezuela. Nosotros nos alegramos por el pueblo Ecuatoriano de que desaparezca
esa base de su país, pero nos preocupa que sea trasladada a un país
vecino con las características actuales del gobierno Colombiano.
Zelaya también había decidido cerrar la base militar estadounidense
que desde ahí atemorizó a Centro América, bien lo saben
los nicaragüenses, otro pecado más para el presidente Zelaya.
Queda en el tintero una discusión concreta y real en torno al rol de las FFAA en nuestros países. La primera pregunta que nos tenemos que hacer es si ¿defienden realmente la soberanía nacional y popular de nuestros países, o defienden los intereses de las multinacionales ligadas a las oligarquías locales o defienden la soberanía y los intereses económicos los estados unidos, el cual se arroga el derecho de ser dueño de nuestro continente?
Esta discusión debe darse con mucha valentía para enfrentar el miedo que producen, nuestras propias FFAA en los pueblos, los que inhiben en su caminar hacia la reconquista de sus derechos, dado el poderío militar que este estamento representa.
Obama, o la Sra. Clinton desconocieron el golpe de estado en Honduras, pero avanzan en la estrategia del control sin dolor de nuestros continente, y uno de los logros de EEUU, es que actualmente se hizo popular en el mundo su Presidente. Pero el mundo no olvida que en África ha habido siniestras dictaduras no sólo de hombres blancos como en Sudáfrica, sino también del color del actual presidente de los EEUU. Porque el que menos conduce el estado en ese país es el Presidente, ya que son rehenes de los intereses coercitivos de los grandes conglomerados económico-militares.
E.R.: Otro suceso, muy importante, ocurrió en el Uruguay. José “Pepe” Mújica ha sido elegido como el candidato presidencial del Frente Amplio. ¿Qué significado le da el MIR a que un Tumaparo sea candidato presidencial?
M.Q.: Para el pueblo Uruguayo representa un gran avance el que definitivamente José Mujica sea el candidato del Frente Amplio, nosotros creemos que sin lugar a dudas el F.A. quiere avanzar en la reconquista de los derechos sociales, económicos y políticos del pueblo uruguayo y que, sin estridencia, han dado los pasos para una transformación cultural que los lleve a una sociedad donde impere la igualdad por sobre el individualismo y la desconcentración económica, para favorecer muchas formas de economía, en la que prima la economía solidaria, según los programas que han presentado ante su pueblo, la que mezcla cooperativismo con autogestión y micro economía familiar. Les deseamos los mejores augurios de triunfo, conociendo la seriedad y transparencia de cómo el MLN-MPP desarrolla su trabajo. Estamos seguros que lograrán hacer grandes avances en materias sociales y económicas a favor del pueblo uruguayo. Para nosotros significa que tenemos que poner nuestro cerebro y corazón en buscar las condiciones para crear los mecanismos que nos permitan llegar a un estadio político social que nos permita también poder transformar nuestra sociedad.
E.R.: En Chile tenemos un movimiento social que salió a la calle por temas muy específicos. Los profesores salieron a pelear por el Bono SAE y algunos liceos salieron a pelear contra la municipalización. ¿Qué opinión tiene sobre estas movilizaciones?
M.Q.: Lamentablemente, el profesorado sólo salió a la calle en busca de una solución ante una injusticia concreta, como era la discriminación en la entrega del bono SAE, que dejaba casi afuera de este beneficio a los profesores que trabajan en la educación municipalizada, y no incorporó el tema de fondo sobre el tipo de educación que necesitan los niños y jóvenes de nuestro país. Salvo algunos centros de estudiantes que mediante las últimas tomas culturales pusieron en la discusión el tema de la educación al menos en Santiago exigiendo que el Estado se haga cargo de ella, desde la misma óptica que nosotros hemos venido manifestando desde 1992, que sea pública, laica, gratuita y en manos del Estado. Hemos leído en la prensa que el ejecutivo mandó un proyecto de ley que supuestamente corrige a la ley (LGE) que acaban de aprobar, donde se señala que se mejoraría la educación publica sacando la tutela de los municipios y traspasándola a manos de las regiones. En realidad, la medicina es peor que la enfermedad ya que aun nadie sabe para qué sirven estas instancias regionales, si sólo para tener otro estamento gubernamental con funcionarios clientelares, o si tienen alguna función descentralizada del estado. Lo que podemos afirmar con seguridad es que no habrá condición alguna para garantizar una educación de calidad, digna, gratuita y laica, mientras los que discuten tengan beneficios y lucren en base a la educación, porque son dueños de colegios particulares, particular subvencionados, o de centros de educación superior.
E.R.: Actualmente es notorio que el campo popular chileno está muy disperso y atomizado. ¿A qué se debe esta situación y quiénes son los responsables?
M.Q.: Es notorio que las organizaciones sociales no tengan vida activa, que no reivindiquen derechos. Lo que hemos visto movilizado, son personas sometidas a situaciones extremas como es el caso de los deudores habitacionales PET, muchos de los cuales ya han pagado varias veces sus casas y se les persigue por deudas que en su tiempo estaban en manos SERVIU y de las que este se deshizo como parte comprometida en la administración de las deudas traspasándolas a manos de los Bancos, lo que por un lado aumentaba el ingreso de capitales a los bancos impidiendo la insolvencia. Sin embargo, una situación tan dramática como esa no suscitó en realidad más apoyo que el que le daba la organización a la cual pertenecen. La huelga de Gendarmería, en la que estaban demandando la humanización de su trabajo, así como un trato de escalafón y jubilación acorde con los riesgos del mismo, pues para nadie es desconocido que los Gendarmes pasan toda su vida tan presos como la gente que tienen que vigilar, y que están sometidos a graves problemas de salud mental y de calidad de vida, sin embargo, el gobierno hace caso omiso a sus petición de protección social, y por el contrario “desvincula” a algunos funcionarios para amedrentar al resto.
Con todo, la desorganización social ha permitido un murmullo por abajo, que no lo captan las encuestas ni los mal llamados políticos, y es el no creerle a nadie. En este nadie se ven involucrados pactos que en algunos momentos pudieron representar las esperanzas de muchos, pero como ocurre en el cuento de la gallinita de los huevos de oro, de repente se mata a la gallinita y se acaban los huevos de oro.
El río revuelto actual no da ganancias como algunos estrategas lo pensaron hace algunos años, porque el mercado de las propuestas es siempre el mismo que el pueblo vive desde hace 36 años.
Actualmente, las elecciones en Chile tienen un relato a imitación de los reality shows, con mucha chimuchina, bastantes mentiras y muchas amenazas hacia la sociedad. También hay que decir que somos una sociedad atemorizada por la ley de seguridad nacional, marcada en la frente de cada uno de los habitantes de este país, y que gracias a los años de plomo de la dictadura, aún perdura ese miedo a perder la vida.
El actual mercado ofrece 6 candidatos presidenciales y una nutrida lista de semi candidatos a parlamentarios. El botín es siempre un elemento que afiebra a quienes sin moverse del escritorio se levantan como salvadores de la patria, mientras muchos de ellos aún son legisladores y pasan leyes, como lo ocurrido con el nuevo acuerdo del modelo sobre educación, LGE; como la venta (enajenación) de territorio marítimo; la privatización de las aguas australes; los acuerdos de regalarle plata a multinacionales y operadores locales que se sacan del bolsillo de cada chileno para mantener el fraudulento Trans-Santiago, dineros con los que se podría garantizar una educación de calidad y gratuita por varios años, construir hospitales y garantizar atención de calidad con los adelantos tecnológicos que hay en la medicina. Pero eso no es rentable a la hora de acumular ganancias privadas mediante la usurpación.
Nuevamente esta coludida toda la mal llamada clase política de este país, mientras la ciudadanía se siente cada vez más impotente. Vemos que candidatos presidenciales se desfiguran por asegurar que ellos sí cambiaran las cosas. Es la misma oferta sin sustancia ni para la derecha ni para los llamados “progresistas”.
Sin embargo, tenemos que salir con fuerza a plantear una nueva Constitución para nuestro país, generada a partir de una asamblea constituyente, como debe ser, con todas las fuerzas del pueblo discutiendo su propio porvenir, eso es lo único correcto en estas horas tan desesperanzadoras.
Asistimos también a una enrarecida fiebre de encuesta tras encuesta, en que se trata de inducir a la población a tomar determinadas opciones. Aparecen políticos con 70% de aprobación “ciudadana”, cuando la ciudadanía sufre una gran cesantía, trata de subsanar sus precarias condiciones en las colas de las ferias libres de Santiago vendiendo lo que encuentran en sus casas, sufre las “desvinculaciones” cada vez más grande de trabajadores a los cuales hoy les llaman consumidores. El modelo neoliberal se agotó y entro en crisis a nivel mundial, situación que tienen que entender las rapaces autoridades, políticos y patrones en Chile.
E.R.: La cesantía según el Instituto Nacional de Estadística, INE, llegó a un 10,2%. Para el MIR, ¿qué refleja el aumento de la cesantía en la actual crisis económica por la que atraviesa Chile?
M.Q.: Para nosotros significa que es mucho más la cifra de actuales “desvinculados”, como eufemísticamente llaman los actuales administradores del neoliberalismo en crisis a los despedidos y a los cesantes. También significa que por más que el ministro de hacienda aparezca tan circunspecto afirmando que le da pena la situación de cesantía de los trabajadores, sólo está diciendo que no hay planificación alguna para la economía nacional, y que sólo está para tapar los hoyos de esta economía neoliberal especuladora, y es así como han estado transfiriendo fondos a la banca para que ésta no se derrumbe y con ello los sueños de seguir engañando con el milagro chileno. Pero en fin, como el camino de los luchadores sociales de verdad es largo, veremos el día en que los trabajadores despierten y vean la realidad tal como es y no la que le cuentan en la TV. Sólo que para esa fecha, no estamos seguros si nos quedará territorio nacional.
Por eso creemos que es hora de discutir, barrio por barrio y lugares de trabajo el Chile que queremos construir.
Hemos levantado una propuesta de Plan de Emergencia para los trabajadores. Esperamos que lo conozcan y lo levanten como suyo, y que estas medidas sirvan para defenderse de verdad de la crisis económica. Necesitamos con urgencia una Nueva Constitución para nuestro país, pero no cualquier Constitución, sino aquella que defienda los intereses nacionales; defienda a los habitantes de Chile; se funde en el trabajo y respete a sus trabajadores; que garantice los plenos derechos humanos de 1ª, 2ª y 3ª categoría establecidos en la carta fundamental de los DDHH de las Naciones Unidas, que todos los gobiernos firman pero ninguno respeta, salvo pocas excepciones, como Cuba.
E.R.: ¿Como evalúa el MIR la actual situación de la Izquierda en Chile?.
M.Q.: La izquierda en Chile tiene una larga historia de desencuentros. Algunos de ellos tienen que ver necesariamente con el concepto de hegemonía o hegemonismo. Hay un sector que cree que ser la única fuerza que puede hablar a nombre del pueblo chileno, y que cuando necesita demostrar fuerza amablemente invita a firmar acuerdos que luego niega y se atribuye un total hegemonismo en desmedro de las otras fuerzas. Existe otras que para lograr el status que tienen tuvieron que desarmar todas las fuerzas de la izquierda que representaban años de construcción, comprando conciencias de buena y mala manera. Pero todo tiene su techo, sobre todo, cuando las estructuras del poder económico y político están siempre en movimiento. Es muy distinto a los años del siglo XX, porque las formas de acumulación y de dominación en el mundo ya no son estáticos ni conservadores como en el tiempo de guerra fría, aunque las derechas se repongan es muy difícil que despierten pasiones como en la época fascista, así como que decaiga o se levante la socialdemocracia. Es muy difícil que esta última levante proyectos interesantes que muevan al mundo, porque una forma de dominación se agotó, y hasta ahora queda sólo como alternativa el socialismo marxista, que puede significar la reconversión de la humanidad.
Hay una anacrónica idea de que el marxismo ha fracasado desde los frentes populares en adelante, que fracasó durante la dictadura, y para qué decir el desastre que ha significado en estos veinte años de post dictadura. Siendo que es el eje PS-PC, el que no funcionó en el gobierno del Doc. Allende, y no funcionó como oposición a la dictadura. Si algo ha funcionado en estos años de concertación han sido los negocios y el traspaso de votos. A ese pacto le llaman hoy los comunistas “izquierda unida”, cosa que está muy distante de ser lo que ellos declaman. Los que se dicen partidarios de ese supuesto pacto están rechonchos de dinero pagado para dividir a la verdadera izquierda y anular a los trabajadores, sino recuerden todos los prominentes nombres que estaban detrás de la colusión de las Farmacias, no era sólo Piñera, lo mismo en el Tran-Santiago, en el parlamento y etc., etc.
Lamentablemente para nosotros el pueblo de Chile, constatamos que este sector impide que se levante una izquierda de verdad, transformadora, progresista y socialista en su proyecto económico. Prefieren dejar el espacio para que cada vez el pueblo y la política se divorcien más y que se opte por proyectos conservadores que siguen favoreciendo como siempre sólo a la Burguesía. Mientras, con mucha lástima vemos como algunos políticos chilenos llamados progresistas y de izquierda se levantan como hijos de la oligarquía, y por eso, están llamados a ser candidatos para gobernar. El arrivismo nos tiene ciegos, sordos y propensos a perecer por la inercia del tiempo, porque nunca los actualmente mal llamados progresistas, en alianza con los que se reclaman comunistas, han propuesto y luchado por un proyecto político de igualdad y libertad. La pobreza ha sido sólo un adorno a su propaganda. Esta situación es la que hay que desenmascarar y cambiar hoy que la crisis del capitalismo neoliberal atraviesa por su peor momento.
POR UNA VIDA DIGNA PARA TODOS
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